martes, 23 de abril de 2024

EL PUESTO DEL HOMBRE EN EL COSMOS

 

 EL PUESTO DEL HOMBRE EN EL COSMO

Max Shéler pretende que el hombre ha alcanzado el espíritu a través de sucesivas depuraciones y a lo largo de toda la evolución. El autor ve en el individuo un ser que oscila entre dos reinos, el reino de la noción del valor y el reino del espíritu. No es ni una depuración de la raza ni un animal evolutivo; posee un principio que le pertenece (el alma) y por lo mismo la capacidad de regresar al mundo de los valores.
La idea tradicional judeo-cristiana, cuando se pregunta "qué es el hombres" nos habla de Adán, Eva, la creación, el Edén, la caída; la idea predominante de Grecia afirmaba que el hombre posee mente, razón y ciencia, idea que pasará luego a Roma y de allí se extendrá por todo Occidente.
Finalmente Sheler, en el S XX no da su propio veredicto:
- El hombre tiene una marcha erecta, lo cual trajo una modificación en su columna vertebral a fin de poder caminar erguido y le otorgó una mayor amplitud de visión.
-Tiene mayor desarrollo cerebral; posee circunvalaciones mucho más complejas.
-Posee el pulgar opuesto, lo cual le permite el movimiento de pinza; puede fabricar objetos desde un reloj en miniatura hasta un auto, abrocharse los botones, atarse el cordón de sus zapatos, encender la radio, dar vuelta las páginas de un libro, tocar instrumentos musicales, etc.
-Su ojo ve de frente y a los costados; sin dar vuelta la cabeza logra una mayor visión y una mayor objetividad; su mundo, por ende, es más amplio.
Cuando aparece en él la asociación, decaen sus instintos, diferencia esencial entre los animales y los individuos, quienes poseen una vida psíquica. Tiene inteligencia, razonamiento, capacidad de objetivar una situación y la capacidad de elegir. Es capaz de responder a situaciones nuevas, no típicas a su especie: reacciona como individuo. El animal jamás podrá elegir entre lo útil y lo bello.

La gran diferencia con los animales reside en la razón y en la esencia del espíritu de libertad, ya que el ser humano posee conciencia de sí y es libre frente al mundo que lo circunda; puede trascender, levantar vuelo o sobrepasar el mundo a través de la creación. Puede trascender más allá de su medio y hacer de las resistencias meros objetos, siendo libre de modificar su existencia. También es capaz de ironía y de humor: puede reír .
Puede ser un asceta, un anacoreta, decir "no" a sus impulsos, reprimirlos, someterlos, o romper los límites de su ser alcanzando la trascendencia de sus vivencias psíquicas a través de la creación.
Sherler denomina espíritu a las oscuras y subconscientes potencias impulsivas del alma. Reconoce que los animales no carecen de un impulso afectivo ni de instintos que pertenece a su especie ni de una cierta inteligencia práctica, así como también de una memoria asociativa, aunque son meras asociaciones fáciles de recordar, como el experimento de la campana y el alimento en el perro de Pavlov. Repite sobre todo las situaciones en las cuales tuvo éxito y los movimientos que le permitieron encontrar los alimentos, por ejemplo, que se fijaron en él y se denomina el principio del éxito y del error. El rebaño aprende, no asocia. La limitación es un acto repetitivo. Para Darwin y Köhler, el animal tiene una inteligencia infinitamente menor.
Las plantas, en cambio, tienen una reacción lenta afectiva que tiende solamente hacia el sol, hacia el calor del sol, sin asociaciones ni reflejos condicionados ni órganos sensoriales ni instinto. Es un simple movimiento hacia la luz. Son fecundadas por el viento de modo pasivo y se alimentan a través del material inorgánico que les suministra su propio alimento. No poseen un sistema nervioso ni indicios ni impulso motor; no se relacionan con otras plantas y como manifestación de reacción- si le tiramos un balde a agua caliente o helada- tenderán a encogerse o pueden llegar a morir aunque sin saberlo.
El animal, en cambio, pese a tener impulso afectivo y reflejos condicionados en las especies superiores- gorilas, chimpancés, perros, etc. órganos sensoriales y el instinto más desarrollado que el individuo- no podrá nunca objetivar, convertir su medio ambiente, su conducta estática; tampoco es sueño de sí: está estructurado simplemente como el caracol a su casa rodante, sumido en la realidad vital de sus estados orgánicos: comer, beber, acoplarse, procrear, curarse, alimentar su cría buscar el alimento, curarse y morir.
La objetividad jamás podrá pertenecerle pues es la categoría más formal del lado lógico del espíritu.
Los animales tienen conciencia- en esto se diferencian de los vegetales, aunque no conciencia de sí. Carecen además de las formas vacías del espacio y del tiempo: un animal jamás podrá llorar su futura muerte ni pensar en cosas más allá de su ambiente: espacio y tiempo no existen.

Sheler admite que los animales emiten signos totalmente sin sentido y son capaces de expresar emoción, tensión, miedo, dolor y placer en un lenguaje emotivo.
El ser humano, mientras tanto, logró un lenguaje proposicional y he aquí donde reside la inmensa diferencia: "Todos los hombres son mortales" es una oración que los animales, con todo su caudal de instinto, nunca podrán concebir.

EL VIAJE DEL HÉROE

 


EL VIAJE DEL HÉROE                                                              


El Inocente
Vive en el Edén, donde la vida es dulce y todas nuestras necesidades son satisfechas en un clima de cuidado y amor. Uno cae de este Paraíso Perdido y se encuentra Huérfano, sin ilusiones de ese mundo idílico que nos prometieron. Es la primera caída, cuando aprendemos que el mundo no siempre o quizá nunca fue lo que nos enseñaron que debía ser. La vida real no es como nos la pintaron.

El Huérfano

Es un idealista desilusionado y cuanto más altos son sus ideales respecto al mundo, tanto peor parece ser la realidad. Sentirse Huérfano –luego de la gran caída- es un estado dificultoso en extremo. El mundo parece peligroso. Hay villanos y obstáculos. La visión del universo es la del miedo y la desilusión, la del abandono y la soledad. Cae en la cuenta de que no existe nada ni nadie que pueda hacer algo al respecto. Los Huérfanos casi siempre desconfían de sí y del mundo hostil.
El Huérfano se desespera, pero su clave debe ser la esperanza. Quiere que los maestros, médicos, padres tengan todas las respuestas. Creen en resultados mágicos. Creen que deben su vida a su Salvador, quien quiera que sea, y lo más difícil es ayudarlos a que se ayuden a sí mismos, sin quedar atrapados. Cuando el huérfano encuentra a alguien dispuesto a amarlo y ayudarlo piensa que es única y está dispuesto a morir antes que abandonarlo. Aunque la relación se torne muy destructiva, si no lo abandonan, él queda pegado.
Tanto el Inocente como el Huérfano son arquetipos pre-heroicos. Los segundos necesitan ayuda para cruzar el umbral y embarcarse en su propio viaje heroico. A veces creen tener la culpa de sus sufrimientos; a veces piden lo que desean mediante lamentos y quejas. Si pueden sacar la culpa, podrán hacerse cargo de su propia vida y no sentirse desolados. No deben esperar que alguien dé la orden de partida hacia el camino heroico o el rescate. Los instrumentos necesarios a fin de socorrerlos son el amor, el afecto y la dedicación y una oportunidad para que cuenten su historia, sacando la culpa y el temor y ofreciéndole aliento para que se hagan cargo de sus propias vidas.
Ciertos Huérfanos han aprendido a utilizar su dolor y a manipularlo para conseguir que los demás sientan pena por ellos y hacerlos –si es posible- sentir culpables.
Tanto el Inocente como el Huérfano deben Emprender su travesía y embarcarse en una vida responsable y heroica, individual o colectiva.El dolor y la pérdida que acarrea esta conducta a seguir son parte de la vida misma; es parte del proceso continuo de la transformación personal, mediante la cual dejamos aquello que ya no nos sirve, -aunque lo amemos- para movernos hacia lo desconocido tan temido. Esto se hará por pautas; si tuviéramos que crecer de golpe, nuestro dolor y sufrimiento sería demasiado intenso. Vamos dejando pautas atrás, poco a poco, para no tener que enfrentarnos con todos nuestro problemas al mismo tiempo. Nuestra atención nos envía señales de que ya es hora de seguir adelante, de aprender nuevas formas de conducta, de intentar nuevos desafíos.
En cierto modo el sufrimiento es un caro don, porque en la travesía del Huérfano podemos perder la sensación de impotencia y adquirir un excesivo poder. El dolor es el gran nivelador que nos recuerda que nadie está a salvo de las dificultades. El no enfrenta con nuestros peores temores y no libera de la parálisis del huérfano, al buscar el modo de seguir seguro y a salvo. El que más ha sufrido puede llegar a una libertad casi trascendental, pues enfrentándose con lo peor ha sobrevivido. Se anima a hacerle frente a la vida y a sus dificultades. Cristo nos enseño que la muerte de Cruz pude finalizar en una Resurrección.
El modo de enfrentar la muerte está relacionado al modo que respondemos a todas las pequeñas muerte en nuestra : pérdida de amigos, amores frustrados, desilusiones laborales, emotivas, familiares, de esperanza y sueños. A veces se necesita llegar a los Infiernos para aprender la lección:
-El arquetipo del Inocente es el Don Quijote.
-El arquetipo del Huérfano es alguien que comenzó el camino heroico y no se anima a avanzar. Se queda paralizado sin descender a lo más profundo para luego ascender y convertirse en héroe de los otros.
Se necesita dejar de ser huérfano para convertirse en:

EL VAGABUNDO

Piensan que la vida es una aventura. El Vagabundo es un excéntrico, un revolucionario en extremo que prefiere transitar solitario, porque desconfía de las respuestas ajenas e investiga las propias verdades. Su identidad es estar en los márgenes de los cánones impuestos, experimentar dudas que lo conduzcan a un estado de fe más maduro.
También el Vagabundo puede estar atemorizado del camino heroico que lo espera. Tal vez se siente culpable, como el Inocente y el Huérfano. El Vagabundo siente que emprende su viaje como un efecto de onda impulsado y permitiendo que aquellos que ama logren embarcarse en su propia travesía.
Si se van, si se alejan, puede llegar a experimentar soledad por un tiempo, pero tarde o temprano desarrollará una relación mejor que lo satisfaga. El Vagabundo –al dar un paso afuera- comienza a ver el universo y a verse a sí mismo con su propia mirada. Siempre siente el temor que el castigo sea el aislamiento en la pobreza. A pesar de ese temor, de los terrores infantiles de no poder sobrevivir, si dejamos de complacer a padres, etc. El Vagabundo toma la decisión de abandonar el mundo conocido por lo desconocido. Cuando llega el momento de emprender el viaje, el Vagabundo se siente solo. Es importante que la madre, etc, se aparte para que él experimente a fondo la soledad que necesitó para lograr su propio crecimiento. Es el comienzo doloroso de la travesía personal. A veces es producida con gritos, a los alaridos, a fin de morir y renacer heroicamente.
El Vagabundo debe seguir de todos modos la responsabilidad de emprender el viaje y descubrir quién es; la tensión entre el deseo de crecer, de adquirir maestría, de extender los límites de la propia capacidad versus el deseo que tenemos de complacer y de ser aceptados es la quinta esencia de su dilema heroico, pues éste camina marchando en su transformación individual. Para hallarse a sí mismo deberá abandonar a la gente que más ama y dejar de renunciar y ceder para complacerlos, no encerrándose a la resistencia del crecimiento.
Finalmente llegará el día en que la soledad y esa sensación de vacío existencial en el plexo solar sean aceptado como parte del estado natural de las cosas. Todos estamos solos, todos y cada uno de nosotros. Entonces nace la sensación de júbilo que uno experimenta en su propia y única compañía, en la que el aislamiento es algo diferente a la soledad. Cuanto más auténticos somos, menos solitarios nos sentimos. Jamás estaremos verdaderamente solos, si contamos con nosotros mismos y con nuestro propio sistema de valores no impuesto.
El Vagabundo se desplaza de la dependencia a la independencia y de allí a la interdependencia. En la independencia descubre que extraña la relación humana. Al desarrollar un sentido de sí mismo como para no temer ser absorbido por el otro, para su enorme sorpresa descubre que existen Personas y comunidades que lo amaran ni mas ni menos que por lo que es. En cuanto soluciona el enfrentamiento entre amor y autonomía, eligiéndose a sí mismo, sin negar la necesidad de una relación con los demás, el conflicto aparentemente indisoluble se resuelve. El premio para ser completa y auténticamente uno mismo es el amor y el respeto de la comunidad. Para la mayoría de nosotros, el disfrutar por completa de esta recompensa no es posible hasta que obtenemos la habilidad de
El guerrero  hace valer los propios deseos o la Capacidad del mártir para ceder y entregarse a los demás o el conocimiento del MAGO, de que podremos conseguir todo el amor que no haga falta como un derecho de nacimiento. No tenemos que pagar por ello renunciando a nuestra vida personal.
El Vagabundo identifica al dragón y huye. El Guerrero se queda y combate. Es lo que nuestra cultura occidental denomina heroísmo.

El mito heroico es el Héroe que debe matar al villano (o dragón) y la víctima (o doncella), que debe ser rescatada. El bien triunfa sobre el mal y la historia confirma que cuando las personas tienen el coraje de luchar por sí mismas pueden cambiar su mundo. Antes de ser guerrero se debe ser Vagabundo; si no uno será un pseudo-guerrero.

El Guerrero debe someterse a las enseñanzas del mártir, porque si no quedará frenado en un nivel rudimentario de combatividad, en un mundo dividido entre ellos y nosotros. Pero aquellos que comienzan a guerrear, antes de ocuparse de sus identidades, no pueden llegar a ser verdaderos Guerreros, porque están luchando o luchan para probar su superioridad, un mecanismo para desarrollar la auto confianza, que no sustituye el saber de quién uno es en realidad.
El Guerrero comparte con el Mártir la sensación de que debe sufrir por sus transgresiones. Los falsos guerreros son en realidad Huérfanos disfrazados, encubriendo su miedo con bravatas.
El Huérfano tuvo que lidiar con la impotencia. El Mártir luchar con el dolor. El Vagabundo, con la soledad y el Guerrero debe enfrentarse al miedo. El Huérfano se percibe como víctima y el Vagabundo, como marginal.

El don que recibimos para nuestro desarrollo, cuando hacemos frente a nuestros más terribles dragones –sea terminando con ellos o enfrentándolos entablando un diálogo- es el coraje y en consecuencia la liberación de la esclavitud de nuestros temores.
El Guerrero finalmente aprende a hacerse amigos de sus temores. En lugar de sentirse paralizado por ellos o lanzarse a la carga o quedar preso en forma paranoica de cómo abordar los problemas y el miedo a reprimir sus miedos, llega a comprender que el temor es siempre una invitación al crecimiento. La muerte y el sacrificio son requisitos previos al renacimiento. Es la ley fundamental del mundo espiritual.

Mientras el Huérfano busca refugio en el sufrimiento, el Mártir lo abraza creyendo que atrae la redención. Sin embargo muchas veces el martirio se utiliza como camuflaje de la cobardía. Los Mártires pueden ocultarse tras esa máscara, como una forma de evitar emprender sus viajes y descubrir quiénes son. En el proceso de individualización en las mujeres, el martirio le permite eludir la cuestión del crecimiento personal. Renuncia de este modo a la audacia de ser heroína en la travesía por emprender, refugiándose en la aparente virtud del sacrificio en sí.
El sacrificio no es siempre un mecanismo para manipular a Dios o a los demás con forma de eludir los desafíos, el riesgo o el dolor; también puede ser expresión de amor genuino. En un nivel superior, el Mártir no está regateando para salvarse sino que cree que su sacrificio salvará a otros. Cristo es el ejemplo más perfecto.

Cuando la energía no circula en ambas direcciones algo funciona mal. Si el dar y el recibir se dan sin interrupciones, el proceso intensifica y enriquece la energía intercambiada. Entonces el proceso de desprenderse de lo que uno ya no necesita y de dar a los otros lo que ellos necesitan se fusionan mágicamente y sin dolor. Porque la habilidad de estar intensamente relacionado en profundidad con nosotros mismos es estar conectado con uno mismo y esto no depende de un ser o un lugar en particular, de nada exterior a uno mismo.

La magia se basa en la sincronicidad o coincidencias significativas y no causales. Así como el Guerrero aprende la lección de la casualidad, el Mago aprende la lección de la sincronicidad.
El Universo nos provee de lo que necesitamos y a menudo de lo que deseamos; recibimos pequeños dones todo el tiempo, pero los recibimos de modo diferente. Y así como el Mártir aprende a dar lugar al dolor, el Vagabundo a la soledad, el Guerrero al temor, el Mago debe aprender a dar lugar a la fe, al amor y a la alegría, sin caer en la negación ni en el escapismo.

El amor sabio transforma: el odio, el miedo y la ira frenan el amor. Negar nuestra ira tiene como único resultado un sabotaje incosciente de una relación. Dar lugar a la ira permite una relación más abierta y honesta.

El Mago no es ni sentimental ni romántico; es un andrógino que los integra a ambos. Sin embargo, el poder del Mago no se debe usar hasta no aprender las lecciones del Mártir, del Vagabundo y del Guerrero.
La tarea del Héroe siempre ha sido inyectar nueva vida en la cultura agonizante. A medida que nos tornamos más y más nosotros mismos consecuentemente nos vinculamos con seres por los que sentimos conexiones profundas; tenemos una intimidad mayor y más satisfactoria con los demás.
La recompensa del retorno del viaje heroico, inevitablemente solitario, por su no aceptación en la comunidad no nos exime de las dolencias, traiciones, fracasos, desencantos, porque forman parte de la condición humana. De igual modo debemos emprender la travesía solitaria del regreso, a fin de poder vivir en armonía con uno mismo y con los otros para ser envueltos en el flujo de energía que nos rodea.
Proviene de nuestro propio interior alcanzar la meta heroica. Renunciar es resignarse a ser menos de lo que uno podría llegar a ser.

Bibliografía: Pearson, Carol S.EL VIAJE DEL HÉROE. Edición española


sábado, 26 de marzo de 2022

Juana de Castilla.

        

Juan II de Castilla (1407-1454) subió al trono a los dos años de edad. Dejó un heredero de su primera mujer. Al enviudar, se casó con otra portuguesa -con problemas psíquicos- y tuvo dos hijos: Isabel y Alfonso.

Murió el rey y subió al trono el hijo mayor, Enrique IV, medio hermano de los otros dos, a quien la historia denominó el impotente. La primera mujer lo abandonó; el rey se casó con la hermana del rey de Portugal y tuvo con ella una hija, pero la llamaban la Beltraneja, pues intuían que era hija del favorito, Beltrán. Cuando Isabel y Alfonso fueron adolescentes, su medio hermano exigió que vivieran en la corte, lejos de su madre. Envenenan a Alfonso, el hermano de Isabel, siendo muy joven. Para dejarle el trono a Juana la Beltraneja, quiso casar Enrique IV a su media hermana Isabel con un noble español, que murió; luego con el hermano del rey de Francia, anciano achacoso tullido y con serios problemas físicos, pero Isabel huyó y se casó en secreto con Fernando, hijo del rey de Aragón.  Consumada la unión, Enrique IV llegó a un acuerdo con su media hermana. Él reinaría hasta su muerte e Isabel sería su heredera. 

Isabel y Fernando se convirtieron con el tiempo en los Reyes Católicos con el fin de defender la fe católica que crecía en el Norte de Europa Los dos grandes logros de los reyes de Castilla y Aragón fueron la conquista de Granada, uniendo el norte con el sur y quitándole el poder a los moros- a quienes les dejaron conservar sus leyes y su fe- y la conquista de América por Colón, en 1492. Europa pone su mirada en España y sus conquistas, convirtiéndose en una gran potencia.  Su grave error fue la Inquisición, sugerida por el sacerdote Torquemada, confesor de la reina, que terminó en feroces matanzas de inocentes. Con sus herederos, los reyes no tuvieron tanta suerte. Juan, el hijo varón, era tartamudo y le colgaba el labio: llevaba en sus genes el karma de su abuela materna. El heredero era el último sucesor de la dinastía española, pues Carlos nació y se educó en Flandes. Juan murió a los diez y nueve años; Margarita de Austria, hija del Emperador Maximiliano y hermana de Felipe el Hermoso, estuvo casada con él y luego de quedar viuda tuvo un parto prematuro.  Partió hacia Flandes, se casó por segunda vez y después de unos años de felicidad su marido murió; entonces su padre, Maximiliano le otorgó el título de gobernadora de los Países Bajos, además de   confiarle la educación del futuro emperador, Carlos y de tres de sus hermanas.

En Francia reinaba Luis XII.

Juana se casó a los diez y siete años con Felipe el Hermoso, duque de Borgoña; diez y ocho años, bello, excelente bailarín, seductor, deportista, amante de la caza, de las mujeres, de la bebida y los juegos de cartas.  Su padre, Maximiliano de Austria, se había casado con María de Borgoña, -única hija de Carlos el Temerario, que le dejó en herencia los Países Bajos y Borgoña-. María murió en un accidente mientras andaba a caballo; se llevó una rama por delante. Maximiliano quedó viudo, con dos hijos y muy triste.

Juana y Felipe quedaron tan flechados al conocerse que no pudieron esperar cuarenta y ocho horas y acudieron a un cura que los casara para poder tener relaciones esa misma tarde. La química era enorme; todos los libros coinciden en este aspecto. 

Felipe y Juana vivían entre Gante, Bruselas, Lovaina, Brabante, Ostende y Borgoña: era una de las cortes más ricas. Flandes dominaba el comercio por tierra y por mar. Castilla, en comparación era austera, sencilla y humilde. 

Juana adoraba a su marido y lo celaba de continuo; su razón tenía; siendo un joven gallardo lograba conquistar a las damas de la corte fácilmente.

Felipe y Juana tuvieron seis hijos -dos varones y cuatro niñas- Unos hablaban francés y flamenco y otros, castellano. cuatro vivían en Flandes; los otros dos crecieron en España y hablaban castellano. Sólo se vieron muchos años después. La relación con su marido era excelente en el lecho nupcial, pues era el único momento en donde era dócil y sumisa: veía al varón, no al hombre; La condición psíquica de Juana empeoraba por los celos frente a su marido casquivano. Se pasaba días sin hablar, sin moverse ni comer. En sus ataques de furia, y desesperación todos huían de su cercanía pues podía herir a quien se aproximara. Echó a las damas de su corte, salvo una vieja y fea, por temor a las conquistas de su marido. La condición psíquica de Juana empeoraba frente a su marido casquivano.  Su marido no podía con sus rabietas, gritos, y su constante negativa de firmar papeles para vengarse porque le era infiel. Juana vivía embarazada y en ese tiempo no se tocaba a una mujer por miedo a que sufriera un aborto.  Juana en un acceso de celos le marcó la cara a una joven mora con un par de tijeras y le cortó el pelo además de rasguños y heridas Juana se lavaba el pelo varias veces por día, signo preocupante. Felipe quería quitarle las cautivas moras que estaban en su corte, diciendo que le enseñaban malos hábitos. 

Juana viajó a España junto a su marido. Acababa de dar a luz una niña y viajaron porque -al ser la heredera-  debía recibir la obediencia de sus súbditos.  Su marido no hablaba español y se aburría en esa corte tan austera, se llevaba mal con los españoles, le encantaba beber y el lujo; partió, dando como excusa que lo necesitaban en Flandes por asuntos urgentes. Sin embargo, Felipe se quedó varios meses en una ciudad de Austria, donde se divertía en su ambiente natal. Juana, de nuevo encinta, se quedó en España, pues su madre Isabel de Castilla estaba segura de que el viaje sería muy largo y peligroso para una mujer embarazada. Aquí nació su segundo hijo varón, Fernando, que vivió con sus abuelos maternos desde ese momento.  Cuando Felipe le envió una carta donde la invitaba a regresar junto a él, Juana de inmediato deseó marcharse. Como su madre se encontraba afuera y no la dejaron partir se quedó dos noches en plena tormenta, lluvia y un frío helado, amarrada a la reja, que le impedía ir en busca de su marido. Llegó su madre que con caricias y palabras la pudo convencer de entrar en el castillo: dos días habían pasado. Juana era la tercera en línea de sucesión. Al morir Juan, su hijo, y su hermana mayor, Isabel, Juana pasaba a ser la heredera de España, América, Flandes, Austria y parte de Alemania. María, otra hija de los reyes de España, se casó con Manuel de Portugal por obligación, el marido de su hermana Isabel, muerta en el parto muy joven.  María tuvo varios hijos, entre ellos una hija bellísima Isabel de Portugal, que se casaría con Carlos V: Carlos e Isabel eran primos hermanos del lado paterno y materno.

Años más tarde es elegido emperador del Sacro Imperio Romano, título que deseaban también Francisco I en Francia y Enrique VIII de Inglaterra, mayores que este jovenzuelo sin experiencia.

Carlos V ve a su madre dos veces en el transcurso de su reinado. La primera vez cuando llega, pues necesita un poder en conjunto con el consentimiento de Juana para reinar.  Ella lo firma, encantada y feliz de ver a dos de sus hijos. Tuvo un momento de gran lucidez, pero al partir entró de nuevo en su prolongado silencio. Catalina, la hija menor española vivía con ella. A los once años conoce a sus hermanos. Carlos mejora su condición de vida, puede salir, cabalgar, tiene una corte con damas de su misma edad. Sale a los 18 de Tordesillas para casarse. El mismo año que abdica Carlos V muere su madre, tras cuarenta y siete años encerrada y no en buenas condiciones. Fernando, hijo de Juana, pero educado en España, no conoce a su hermano que, muy astutamente le cede el título de emperador de Alemania y Austria, dejándole a su hijo Felipe Nápoles, el Milanesado, Flandes, Borgoña, España y el continente de América más docena de islas por todo el mundo. 

Como futura heredera, los duques de Borgoña viajaron a España por segunda vez. La primera en 1502, para recibir el juramento de las cortes; la segunda, en 1504, luego de la muerte de su madre, para recibir el reino. En Burgos hubo una epidemia y Felipe cayó enfermo de sarampión. En el lecho lo visitó el rey Fernando, quien lo detestaba porque no deseaba un extranjero en el trono de España, que ni siquiera hablaba el idioma y tenía otras costumbres. Continuaron el viaje, pero nuevamente Felipe cayó enfermo con fiebres, vómitos y murió. No había causa para que sucediera: era un hombre joven, fuerte y sano. Se sospechó de Fernando, que lo hubiera mandado envenenar, mientras él se encontraba en el Sur de España. Juana quedó trastornada; viajaba de noche con el ataúd a su lado y el cadáver embalsamado; su mal recrudeció. Viajaba de pueblo en pueblo (estalló una epidemia) con el féretro embalsamado de su marido, de noche y con cirios encendidos; cada dos o tres días hacía abrir el sepulcro para ver que no lo habían cambiado. Llegaron a Tordesillas. Su padre intenta que firme la autorización de reinar en su lugar hasta la mayoría de edad de su hijo Carlos, pero ella se niega. Entonces su padre la encierra   en unas habitaciones en el castillo de Tordesillas, en la planta baja, sin demasiado confort y con guardias bien severos. Vivió encerrada cuarenta y siete años. Ya no se interesaba ver desde la ventana la iglesia donde descansaba el cadáver de su marido. Finalmente, Felipe pudo descansar en la tumba de Granada, como era su deseo. Vivía con su hija menor, Catalina.  Carlos V se hace cargo del trono español en Bruselas, lo cual los españoles no le perdonaron; se sentía flamenco, hablaba muy mal el español, necesitaba intérpretes y los españoles no lo conocían ni lo querían. Los flamencos eran fastuosos, altivos, amantes de la cerveza que se fabricaba en su país; hubo revueltas, cuando Carlos V llegó con su corte flamenca para formar reinar.

Pasa en su primer viaje a España a ver a su madre, presentándole un poder que ella accedió a firmar. La visitó una vez más en todos esos años. La hija menor, Catalina, mejora sus condiciones de vida cuando su hermano la conoce en Tordesillas; le otorga una corte de jóvenes como ella, puede salir, cabalgar, divertirse.  Vive en otra ala del castillo. A los diez y ocho años parte para casarse.  Su madre la vio alejarse con la mirada perdida. Juana empeora, no se deja cambiar la ropa interior, ni lavar, y deben hacerlo a la fuerza. Pasa lo días en la oscuridad, tirada sobre un almohadón, mirando fijo hacia el vacío. Exige que le dejen la comida afuera y luego de comer esconde los platos detrás del cofre, de la cama. Vive en silencio y en la oscuridad. 

Por qué Carlos V no hizo nada para mejorar las condiciones de su madre, que estaba bajo el cuidado de un duque nombrados por él. Tal vez   no se sintió seguro que lo aceptaran. 

Juana murió el año que el emperador abdicó, en 1555.  El emperador vivió once años más en un convento en Yuste con su jardín, un huerto y su departamento privado.  La herencia de Juana se transmitió a su nieto don Carlos, un psicópata cruel, raquítico, con fiebres interminables, débil. No veía, a su padre que estaba en Londres, casado con María Tudor, donde nunca le concedieron en siete años de estadía un papel representativo acorde a su rango.  Se había casado a los diez y seis con su prima hermana, un año menor; al año quedó encinta    y murió cuatro días después de dar a luz este varón, el futuro heredero. Felipe quedó desolado a sus diez y ocho años; se encerró durante semanas y vistió de luto toda su vida; con más de treinta y muerta María Tudor, se casó en terceras nupcias con la hija de los reyes de Francia, de quince años, bella y muy querida por los españoles, que le dio dos niñas; murió de parto. Ya canoso, cuarentón, con gota y hemorroides, envejecido, desconfiado y deprimido, se casa por cuarta vez con Ana de Austria, otra prima hermana de veinte años que le dio varios hijos, siendo Felipe III finalmente su heredero, un príncipe abúlico, incapaz de tomar decisiones, dejando el poder en manos de su favorito, el duque de Otranto.

Carlos V y Felipe II tenían momentos de gran acción y momentos de abulia. Carlos tenía siempre la boca abierta y el mentón hacia afuera; era tesonero y testarudo; había heredados ciertos rasgos psicológicos de la enfermedad de Juana, que los heredó de su abuela materna. El más afectado fue su bisnieto don Carlos, hijo mayor de Felipe II que fue encerrado, pues tramaba matar a su padre y murió a los cinco meses de estar en prisión.

El rey tuvo que escribir notificando a las cortes de Europa lo sucedido, pues se sospechaba que hubiera sido envenenado.

 

jueves, 7 de octubre de 2021

FUNCIÓN DE LA LITERATURA. GÉNEROS LITERARIOS

 

        

LA FUNCIÓN Y LA LITERATURA

Se  diferencia por el ritmo y cierta combinación de las palabras.

Realidad y ficción

Convierte la realidad en ficción (fantasía)

El canon literario

Las instituciones deciden qué textos conforman un canon.

·      LOS GÉNEROS LITERARIOS

obras con las mismas características comunes. El 1º fue Aristóteles en su POética S IV   a. C

El género narrativo

Hechos que le ocurren a los personajes en el tiempo y el espacio.

 El género lírico

El YO expresa su subjetividad en el poema. (sus sentimientos y emociones). El ritmo es su rasgo esencial.

El género dramático 

Representación escénica (teatro) Utiliza diálogos. Es acción

 El género ensayístico

aporta información, interpreta o explica para persuadir al lector.

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Para qué leer literatura?

El lector trasciende la realidad .   Se imagina una realidad diferente.

El buen lector se convierte en protagonista de la obra y sale de su mundo cotidiano.

La obra es diferente para cada lector, también la puede leer de forma distinta en dos etapas de su vida: por ej en su juventus y luego en su madurez.

Leer como acto de rebeldía

 

leer es un placer, se juega la posibilidad de ser otro, (una heroína, una reina).

La rebeldía puede ser una reacción natural.

 Relaciones de transtextualidad

INTERTEXTUALIDAD

presencia de un texto en otro.

cita:

 al pie de la página se aclara el fragmento de otro autor.

(Ej bibl. Borges, Jorge Luis, BREVES ENSAYOS, Bs. As, 1985  Edit Losada, págs 3-17).

plagio.  

Escribir un fragmento de otro autor como si fuera nuestro es un plagio.

PARATEXTUALIDAD

prólogo dedicatoria, epílogo, notas al pie de la página.

 

METATEXTUALIDAD

 Cuando un especialista estudia una obra literaria y escribe sobre el mismo texto, etc

en un prólogo.

ARCHITEXTUALIDAD

Relación entre un texto y el género al cual pertenece: novela, poesía, teatro, ensayo, artículo.

INTRATEXTUALIDAD

Relación entre un texto y otros de un mismo autor.

HACER REÍR. DEFINICIÓN DEL HUMOR

dicc: estado de ánimo.

Buen humor:  actitud alegre, ver el lado cómico o ridículo de las personas o situaciones.

mal humor. actitud negativa, irritada.S

 el humor muestra  la postura de alguien frente a la realidad

el humor como derrumbamiento de la lógica.

 ej  Si una persona camina delante de nosotros y de repente se cae uno intentará ayudarla pero por adentro se ríe porque  no es lógico.

El humor como crítica social

La crítica social es el compromiso en literatura de un autor frente a la realidad.

el humor se utiliza para hacer reflexionar al lector sobre la realidad, personajes o situaciones. EL lector acepta la mirada crítica del autor con humor, porque es más amable.

Se pueden observar los conflictos universales con humor.

RECURSOS DEL HUMOR

El humor es un rasgos propio del autor que puede ser usado en cualquier texto.

No es un género literario.

Exageración

Se exagera para provocar risa.

Doble  sentido

diferentes significados de una misma palabra según el contexto.

ej. Cuál es el colmo de un bombero? TEner un hijo chorro y una hija manguera.

Malentendido

Error de interpretación de una palabra o expresión.

ej confundir mundo entero con tero.

Contraste

oposición entre personas o cosas o situaciones.

Absurdo

situaciones disparatadas.

Ej. cuando crezca quiero ser una hormiga.

Ironía

Uso de palabras en el sentido contrario, como burla.

Parodia. imitación en forma de burla, o contrario a lo que se comunica.

Ej: ¡cuánto creciste! (cuando es un enano).  

EL lenguaje combina palabras e imágenes para narrar una historia o situación.

Las acciones de los personajes se organian en viñetas o cuadros que componen la secuencia narrativa.

Los rasgos faciales, enojo, ira, pena, dolor el autor los usa para expresar sus estados de ánimo. (frunció el seño con asombro, sonrió amablemente.

lunes, 12 de julio de 2021

PARALELO DE LAS LENGUAS

            

 

PARALELO DE LAS LENGUAS

 

Ciertos españoles sienten desdén por el extranjero; miran con desprecio las demás naciones, no les gusta ese idioma, abominan sus hábitos y, si un español tiene un libro en otro idioma, lo toma como escrito por un genio extravagante. Según ellos, cuanto existe de bueno para ser leído se halla escrito en español; la lectura francesa contiene solamente superficialidades.

En cambio, los turistas en el extranjero admiran la lengua francesa y desdeñan el castellano. En el idioma francés todo es delicadeza y buen gusto.

Los españoles -alejados de su país- imitan tanto los gestos como el andar y sienten y ríen y hasta flirtean como los franceses. Incluso salpican el castellano con vocablos usurpados: hablar el español puro resulta ser godo.

No estoy en contra de conocer idiomas extranjeros. Cleopatra hablaba las lenguas de varias naciones, mientras Catón castigaba la aplicación a la lengua griega de cualquier vocablo extranjero, pues temía que fuera corrompida; Pomponeo, a su vez, huía del conocimiento de cualquier voz griega, porque podía manchar la pureza de la lengua latina.

La lengua francesa era útil para todo hombre erudito; los libros, diccionarios y volúmenes de diversas ciencias, hasta la Sagrada Escritura estaban escritos en su idioma; para el estudio de lógica, metafísica, jurisprudencia, medicina, teología, escolástica y moral tenían necesidad de la lengua latina, pero les era útil la francesa.  No por ello le concedamos ventajas al francés sobre el castellano; éste es superior en propiedad; es más pródigo en vocablos. En su propiedad debemos diferenciar el estilo -habilidad del que habla o escribe-: locuciones  en los franceses en oposición a mayor afectación en el castellano; para Francia, el arte está unido a lo natural. En España, las falencias  en la cultura tienen una afectación pueril retórica -la mayoría vulgares- con multitud de epítetos, voces pomposas, que entumecen el estilo, y con la suma de  voces latinas y francesas.  Pocos pueden diferenciar en España el estilo sublime del afectado. Lo escriben con total naturalidad. La afectación siempre nace de la corrupción del gusto, de una falta de conocimiento del mismo idioma.

No existen ventajas; a todos les suena bien el idioma nacional y encontramos recelos en otros idiomas. Nadie podría sufrir hoy el idioma de hace dos siglos: lo llamarían bárbaro. Lo que antiguamente se leía con emoción, hoy se convirtió en tedioso. La falta de uso convierte en disonancia ingrata a la lejana armonía. Los idiomas se tornan ásperos, si suenan extraños; la desigualdad reside en el estilo de cada lengua: algunos son rudos, otros musicales, otros majestuosos, lánguidos u opacos.

La lengua inglesa es la mejor para el teatro, por sus imágenes sangrientas; para el amor nada se compara a la lengua portuguesa. El francés es elegante; se desliza. El español tiene más vigor; es más realista; su articulación golpea; es un idioma varonil, sin afeminamientos.

Las ventajas del castellano se encuentran en la abundancia de palabras -sin equivalentes en francés-; muchas veces son voces compuestas y posee una desenvoltura que no existe en otro idioma. Tenemos varios vocablos para un solo concepto. Es un idioma rico, plagado de sinónimos, una lengua pura, expositiva, de estilo grácil, tanto en la poesía como en temas místicos. Garcilaso, Góngora y San Juan de la Cruz fueron cisnes sin vestirse de plumas extranjeras. Buena parte de la poesía heroica -inclusive la de Virgilio- no se sabe si es mejor en su idioma original o en la versión al castellano.

Si el idioma español tiene voces: ¿por qué sustituirlas? ¿A fin de ser llamado cultos? Lucirse en voces extrañas es darse a la barbarie. ¿Por qué utilizar términos de otras lenguas, si poseemos esas mismas palabras similares en nuestro propio idioma? Los españoles se resistieron en la Antigüedad a la lengua púnica; dentro del Imperio Romano se resistieron también al latín: ¿Por qué afrancesar ahora el idioma nacional, que no necesita de ninguna apoyo?

Los franceses sostienen que la lengua italiana y la española son hiperbólicas, alejándose de lo natural. Los españoles, en cambio, sostienen que los franceses utilizan el idioma, dejando las frases lánguidas y cortando las alas a sus musas.

Que cada nación piense lo que quiera.

 

 

PARALELO DE LAS LENGUAS

 

Ciertos españoles sienten desdén por el extranjero; miran con desprecio las demás naciones, no les gusta ese idioma, abominan sus hábitos y, si un español tiene un libro en otro idioma, lo toma como escrito por un genio extravagante. Según ellos, cuanto existe de bueno para ser leído se halla escrito en español; la lectura francesa contiene solamente superficialidades.

En cambio, los turistas en el extranjero admiran la lengua francesa y desdeñan el castellano. En el idioma francés todo es delicadeza y buen gusto.

Los españoles -alejados de su país- imitan tanto los gestos como el andar y sienten y ríen y hasta flirtean como los franceses. Incluso salpican el castellano con vocablos usurpados: hablar el español puro resulta ser godo.

No estoy en contra de conocer idiomas extranjeros. Cleopatra hablaba las lenguas de varias naciones, mientras Catón castigaba la aplicación a la lengua griega de cualquier vocablo extranjero, pues temía que fuera corrompida; Pomponeo, a su vez, huía del conocimiento de cualquier voz griega, porque podía manchar la pureza de la lengua latina.

La lengua francesa era útil para todo hombre erudito; los libros, diccionarios y volúmenes de diversas ciencias, hasta la Sagrada Escritura estaban escritos en su idioma; para el estudio de lógica, metafísica, jurisprudencia, medicina, teología, escolástica y moral tenían necesidad de la lengua latina, pero les era útil la francesa. Aunque no por ello le concedamos ventajas al francés sobre el castellano; éste es superior en propiedad; es más pródigo en vocablos. En su propiedad debemos diferenciar el estilo -habilidad del que habla o escribe-: locuciones  en los franceses en oposición a mayor afectación en el castellano; para Francia, el arte está unido a lo natural. En España, las falencias  en la cultura tienen una afectación pueril de tropos retóricos -la mayoría vulgares- con multitud de epítetos, voces pomposas que entumecen el estilo, y con la suma de  voces latinas y francesas.  Pocos pueden diferenciar en España el estilo sublime del afectado.l lo escriben con total naturalidad. La afectación siempre nace de la corrupción del gusto, de una falta de conocimiento del mismo idioma.

No existen ventajas; a todos les suena bien el idioma nacional y encontramos recelos en otros idiomas. Nadie podría sufrir hoy el idioma de hace dos siglos: lo llamarían bárbaro. Lo que antiguamente se leía con emoción, hoy se convirtió en tedioso. La falta de uso convierte en disonancia ingrata a la lejana armonía. Los idiomas se tornan ásperos, si suenan extraños; la desigualdad reside en el estilo de cada lengua: algunos son rudos, otros musicales, otros majestuosos, lánguidos u opacos.

La lengua inglesa es la mejor para el teatro,  por sus imágenes sangrientas; para el amor nada se compara a la lengua portuguesa. El francés es elegante;  se desliza. El español tiene más vigor; es más realista; su articulación golpea; es un idioma varonil, sin afeminamientos.

Las ventajas del castellano se encuentran en la abundancia de palabras sin equivalentes en francés; muchas veces son voces compuestas y posee una desenvoltura que no existe en otro idioma. Tenemos varios vocablos para un solo concepto. Es un idioma rico, plagado de sinónimos, una lengua pura, expositiva, de estilo grácil, tanto en la poesía como en temas místicos. Garcilaso, Góngora y San Juan de la Cruz fueron cisnes sin vestirse de plumas extranjeras. Buena parte de la poesía heroica -inclusive la de Virgilio- no se sabe si es mejor en su idioma original o en la versión al castellano.

Si el idioma español tiene voces: ¿por qué sustituirlas? ¿A fin de ser llamado cultos? Lucirse en voces extrañas es darse a la barbarie. ¿Por qué utilizar términos de otras lenguas, si poseemos esas mismas palabras similares en nuestro propio idioma? Los españoles se resistieron en la Antigüedad a la lengua púnica; dentro del Imperio Romano se resistieron también al latín: ¿Por qué afrancesar ahora el idioma nacional, que no necesita de ninguna apoyo?

Los franceses sostienen que la lengua italiana y la española son hiperbólicas, alejándose de lo natural. Los españoles, en cambio, sostienen que los franceses utilizan el idioma, dejando las frases lánguidas y cortando las alas a sus musas.

Que cada nación piense lo que quiera.

MEDITACION DE LA SANTA AGONÍA

                

En su t

MEDITACION DE LA SANTA AGONÍA

 

El Eterno, el Inmortal desciende para soportar su increíble martirio; la muerte infame sobre la cruz, en medio de los insultos de las huestes, a fin de salvar a las criaturas que lo ultrajaron.
El hombre saborea el pecado y Dios -a causa de él. está triste. La amargura de su cruel agonía lo hace transpirar sangre.
Al término de su vida terrenal, después de haber sido entregado a nosotros por el sagrado Sacramento de su amor, el Señor se dirige hacia el Huerto de los Olivos con sus discípulos; los invita a sufrir calumnias, persecuciones, haciéndose en algo similar a sí mismo. En el momento de entrar en el huerto piensa en los hombres y su santa faz es toda tristeza y toda ternura.
El Divino Maestro se distancia con tres de sus apóstoles, Pedro, Santiago y Juan. Entrando en el jardín les dice: "Quédense aquí; velen y oren para no entrar en la tentación. Estén al acecho, porque el enemigo no duerme. oren, para de no ser sorprendidos. Llegó la hora de las tinieblas".
Habiéndolos exhortado de este modo, se aleja y se posterna con la cabeza en el suelo. Su alma se encuentra en extrema aflicción.
Es tarde; la noche está llena de sombras siniestras. La luna parece inyectada de sangre. El viento agita arbustos y penetra hasta los huesos. Toda la naturaleza parece temblar.
He aquí el lugar donde Jesús vino a rezar. Se despoja de su santa humanidad. Su espíritu se hunde. Ve por adelantado a Judas que lo vende por treinta monedas y  ya se encuentra camino a entregarlo con su beso traicionero y que, sin embargo, acaba de alimentarse con su carne y beber de su sangre. Poco tiempo antes Cristo le lavó los pies, lo cerró estrechamente sobre su corazón y lo besó.
Judas corre hacia su perdición. El hijo de Dios hecho hombre llora. Ya se ve arrastrado por las calles de Jerusalén, donde hace unos días lo aclamaban como el Mesías. Se siente abofeteado frente al sumo Sacerdote y escucha al vulgo gritar: es llevado de un tribunal a otro. El pueblo aclama su condena. oye las acusaciones falsas. Se ve flagelado, coronado de espinas, saludado como el falso rey de los judías, sucumbiendo bajo el peso del madero, tambaleando, abatido. Se ve en el Calvario, despojado de sus vestiduras, extendido sobre la cruz, clavado sin piedad; colgado sobre los clavos, soportando infinitas torturas, elevado cara al cielo. Siente su garganta y sus entrañas devoradas de una ardiente sed y, para calmarlo, le mojan los labios con vinagre y hiel. Termina sus días en medio de dos ladrones. ¡Qué espectáculo lamentable!

 Este hombre, cargado de nuestras faltas, yace junto a dos criminales: uno, que será salvado, y el otro, que blasfema y se condenará. Lo que presiente con su mente lo aterroriza y lo acobarda.  

Desde el principio de los tiempos lo aceptó: por qué, entonces, este extremo terror? Ha alcanzado el límite del dolor.
Con la cara pegada a la tierra, delante de la majestad de su Padre, expía nuestras culpas y se derrumba. Para poder reconciliar el cielo con la tierra desciende hasta el polvo, como si deseara darle un beso de paz.
Torna hacia el infinito una mirada suplicante; levanta los brazos y ora. ¡Qué palidez mortal cubre su rostro! Implora al padre, que lo sabe víctima de la raza humana. Se sabe el Cordero Inmaculado, el único sin mancha que puede satisfacer la justicia y reconciliar al Creador con las criaturas. Se rebela, no obstante; su espíritu está pronto a inmolarse, aunque el duro combate continúa. Lleva sobre sí nuestras propias falencias. La pena que le aflige le hace mendigar ayuda, pero su deseo de salvarnos le hace decir a Dios Padre:"Que se haga tu voluntad y no la mía".
Su corazón desolado necesita ser consolado. Lentamente se levanta, trastabilla unos pasos y se aproxima a sus tres discípulos a quienes encuentra dormidos. Se siente completamente abandonado.
-Simón, ¿duermes?- le pregunta dulcemente. ¿Tú, que acabas de afirmarme que me seguirías hasta la muerte? Y dándose vuelta hacia los otros dos, que no han podido velar ni una hora, les repite:"Vigilen y oren, para no caer en la tentación". Pero ellos, ebrios de sueño, no pueden escucharlo.
Jesucristo regresa a su lugar de oración. Pasa frente a sus pupilas los abusos que se harán del Sacramento que acaba de constituir, en nombre de nuestra propia salvación. Se siente revestido del barro de la corrupción de los seres humanos y de este modo deberá presentarse cara a cara a la santidad de su Padre, expiando cada falta para devolverle la gloria extirpada: para salvar a los pecadores deberá descender a la ciénaga. EL barro que lo rodea lo oprime. Siente disgusto. Se encuentra agotado por el peso y se lamenta frente al Padre, que permitió al Hijo ofrecerse en holocausto. Su pureza tiembla delante de este infame fardo: o la justicia ultrajada o el pecador condenado. Dos fuerzas, dos amores antagónicos se enfrentan y será la justicia la cual vencerá, bien lo sabe.
En su tremanda desolación clama: "Quiero la reconciliación del género humano, pero no a tal precio. Oh padre, a quien todo le es posible, aleja de mí este tormento y encuentra otro medio de salvación en los tesoros insondables de tu Sabiduría. Pero, si no es tu deseo, que tu voluntad se haga y no la mía."
La plegaria del Salvador quedó sin efecto. Se siente al borde de la agonía.
Se levanta en busca de consuelo, sintiendo sus fuerzas declinar. Peniblemente llega hasta donde se encuentran sus tres discípulos y una vez más los encuentra dormidos. Se limita a despertarlos. No les dice nada. Guarda para él este nuevo abandono.
Alejándose nuevamente,se arrodila. Su oración se torna intensa. Se escuhan sus palabras:" ¡Si al menos el hombre reconociera en su justo valor el precio que pago a fin de otorgarle una vida eterna! Esta certeza destroza más mi alma que los crueles verdugos que destrozarán pronto mi carne".
No halla a nadie en su camino; no logra una gota de consuelo. El cielo se mantiene cerrado. Clama: "Mi alma está triste hasta la muerte".
Llega al límite del valor. Los hombres necesitan pruebas tangibles, como la muerte ignominosa sobre la cruz. .
Tomando fuerzas, ora de nuevo:"Padre, si este cáliz no puede pasar sin que yo lo beba, que tu voluntad se haga".

A partir de este instante Cristo responde con todo su ser, desde el fondo de su alma consumida, al grito de la humanidad que reclama su muerte como el precio de la Redención. A la sentencia mortal pronunciada por su Padre desde el cielo, la tierra responde clamando su cuerpo. Se inclina y gime:"Padre, si este cáliz no puede pasar sin que yo lo beba, que tu voluntad y no la mía se cumpla".
Cristo decidió volverse pasivo y tomar sobre sus hombros nuestras pecados. Fue el precio de su agonía.
Por fin se levanta del polvo, ya fuerte, ya invencible. Ha decidido este banquete con su sangre. Se sacude la túnica ,se limpia con las manos la tierra de su rostro y marcha con paso firme hacia la entrada del huerto.
Sus discípulos continúan durmiendo. La emoción, la hora tardía, el presentimiento de algo irreparable y la fatiga los hizo caer quizá en ese sueño de plomo. Jesús siente pena por ellos. Los despierta eshortándolos a levantarse: "Es suficiente; la hora se aproxima:despertáos. El que me traicionó está cerca. Mis enemigos vigilan para arrestarme. Tú, Pedro, dormías; luego te ocuparás de mis ovejas. Y tú, Juan, mi discípulo amado,debes marchar. Llegó la hora del poder de las tinieblas. Acepto voluntariamente este reto con la santa agonía. Haré que la profecía se cumpla letra a letra. Mi hora ha llegado".

Los pasos resuenan: antorchas iluminadas llenan el huerto de sombra y púrpura. Cristo avanza, íntegro y calmo.

Sobre un texto del Padre Pío. Trad  y adaptación de C B

Luis XV el bienamado

 

Luis XV  el bienamado

 

Murió su madre y al mes su padre; murió su hermano mayor y finalmente su  abuelo y pasó a ser  rey, a los 5 años de edad. Era un niño adorable de largos cabellos rubios y ojos oscuros.

 Mientras Luis XV fue menor, el regente era Felipe de Orléans, sobrino no querido por el Rey Sol: era cínico, demoledor con la iglesia y la religión  y se rodeaba de ateos, mofándose de todo lo sacro. Para conseguir el Parlamento a su favor, prometió aceptar objeciones a los derechos reales, abolidos por su abuelo.

En la Regencia todo el mundo intentaba divertirse y hacerse rico, siendo libertinos radicales y librepensadores, lo cual hubiera sido imposible bajo el reinado de su abuelo y las  normas de moralidad de Mme. de Montesquieu.

Los radicales aumentaron y eran más agresivos en tiempos de la Regencia. Se proclamaban discípulos de Descartes y de Spinoza, -quien en su Tratado de teología y de política afirmó que el judaísmo y el cristianismo eran fenómenos históricos que debían ser interpretados de acuerdo a la época y por lo tanto la Biblia no tenía un valor histórico-. Los radicales adhirieron a esta creencia.

La Sucesión de Carlos VI de Austria, terminó en una victoria brillante. Luis XV felicitó a sus soldados. El rey, de 35 años tenía un entusiasmo juvenil y  era irresistible cuando dirigía  las tropas.

 El auge de las Ciencias naturales fue en el S XVI. Todo cambió en el S XVII, donde se  aplicó el mismo método a los problemas religiosos y sociales.

Newton le dio un empujón a las Ciencias. Locke   cambió la ruta de la historia del pensamiento. La fe en el progreso se impone en la Francia del S XVIII. Nace la franco sonería. Poco le interesaba la religión natural, pero sí el derecho natal  opuesto  al derecho tradicional, basado en la autoridad.

Montesquieu

El barón de Montesquieu estudió derecho pero su pasión era la literatura.

Escribió  las Cartas Persas en dos pequeños volúmenes sobre el continente asiático con descripciones de  viajes por Oriente. Se vendieron muchísima ediciones aunque su obra más importante fue El Espíritu de las leyes. Reduce las diversas formas de gobierno a cuatro tipos principales. A) el despotismo que se basa en el temor; B) la monarquía, cuyo propio interés es la ambición, c) la democracia, que se apoya en la virtud que cívicamente coloca el bienestar general por encima de lo particular. Acepta que siendo los habitantes de cada país tan diferentes, exigen formas de gobiernos distintos. Un conocimiento más profesional de la sociedad permitiría modificar y perfeccionar las leyes.

Pero Luis XV no nació para la guerra, él la sabía y quienes lo conocían también.  Le faltaban agallas; en el Consejo Real  no profería una palabra. Le gustaba la caza, porque podía evadirse de la realidad; era capaz de cabalgar días enteros, incluso con mal tiempo. No le interesaba ser rey ni los problemas del gobierno, ocupado en las reformas. Dedicó mucho dinero a la política exterior sin ocuparse de Francia.

Se casó y parecía feliz con María Leczinska; era  muy buen padre. María no era bella y los  partos no mejoraron su físico. Tampoco era flexible  y demasiado piadosa. Sentía disgusto por el cinismo intelectual que dominaba la corte en ese entonces: Luis se  alejó de su compañía. Los nobles vivían con sus amantes, lo cual era muy natural en Versalles. 

Luis XV estaba de acuerdo en una política hacia Europa oriental, en especial por la independencia de Polonia,  que protegía contra los países expansionistas, a los cuales  intentó ponerles un freno.

La Pompadour

Sus padres era de una clase baja pero  con su belleza y cultura mantuvo un salón en París donde se juntaban Montesquieu y Voltaire entre  otros; era amable y docta; tenía gracia  y talento. Cantaba, bailaba y declamaba con ingenio y elegancia.

Cuando se casó el delfín, el rey organizó un espléndido baile de máscaras. Algunas damas burguesas fueron admitidas. Mme Pompadour le hizo la corte. El rey la ascendió a Marquesa y fue presentada en Versalles. Fue un escándalo. Pensaron que sería un capricho pasajero y las damas se sentían ofendidas, pues las amantes del rey debían pertenecer a la nobleza, según ellas.

El monarca sentía una gran amistad por La Pompadour. Comían juntos tres o cuatro veces por semana y ella lo acompañaba en sus viajes y se ocupaba de los problemas políticos; era una primer ministro “femenina” y el reino dependía de su influjo sobre el rey. Él la consideraba la mujer más encantadora; no se aburría en su compañía; hizo instalar en los aposentos del rey un teatro y tuvo un papel primordial en la corte; para obtener un favor había que pasar por su influjo.

Hizo construir un palacio donde actuaba como una excelente anfitriona. Su prodigalidad y extravagancia adormecía el sentido de responsabilidad del rey hacia su reino, que vivía rodeado de aduladores.

Los artistas encontraron en ella un mecenas y los ayudaba pues tenía un innato gusto refinado y llevaba una vida cultural intensa. Fue la creadora del castillo de Bellevue, (Muchas  fueron destruid0s en la Revolución). Luis XV amaba la arquitectura.

 Debía mostrarse siempre alegre, seductora, ingeniosa: el constante deseo de divertirse real  exigía un esfuerzo inacabable.  Los soportó durante siete años; enfermó de tuberculosis; dejaron de ser amantes pero siguió siendo su amiga; el rey compartía sus preocupaciones y estaba al tanto de la política para aconsejar y defenderlo de los que pretendían abolir la monarquía absoluta.

 

ÚLTIMOS AÑOS DE LUÍS XV

 

En los últimos años  brotaron libelos  canciones contra el rey, que lo atacaban con amargura. Era un absolutismo atemperado por la sátira. Nombró ministros que  la opinión pública rechazaba.  El mismo aseguró:”Después de mí el diluvio” Fracasó en su intento de reformas y hubo descontento entre el clero. Luis XV podía luchar contra el Parlamento, aunque no se animaba contra el clero.

En Italia y España se depositaba dinero al 2%. Los jesuitas tuvieron problemas con el Parlamento francés, que promulgó un decreto en contra de la Compañía de Jesús, confiscando sus bienes y expulsándolos de la Orden de Francia.

Madame du Barry

 

Preciosa  mujer, era hija de una costurera; su vocabulario era correcto, muy seductora, con experiencia en el amor: no era perversa, como sostenía en la Corte. No se interesó en la política y no causó mal a nadie, pero no pudo evitar el acoso por las críticas que cosechaba. Las hijas solteras del rey  criticaban a la amante de su padre y la delfina aprendió también a despreciarla. María Antonieta, de quince años, se negó a saludarla. Gracias al influjo de su madre,  al Canciller de Austria en Francia y al descontento del rey, la delfina, en una reunión, al pasar a su lado pronunció estás célebres palabras: “hay mucha gente hoy en Versalles”, con lo cual contentó al rey, su suegro, y Mme du Barry quedó encantada.

En el famoso asunto del collar de diamantes Mme du Barry se ofreció  regalárselo, pero María Antonieta le mandó decir que “tenía demasiado joyas para desear una más”.

El collar costaba 600. 000 libras; fue un asunto donde fue detenido el Capellán de Versalles y la culpable era una mujer La Mote,  la cual intrigó para quedarse con el dinero. La encontraron y le estamparon una marca de hierro en la espalda, aunque el mal estaba hecho. El collar nunca llegó a manos de la reina pero  el pueblo la culpó.

Antes de morir Luis XV en 1774 de viruela, la condesa abandonó  por orden real la corte  y no apareció más por Versalles.

Cuando la Reina estuvo prisionera y ya juzgada, ella se ofreció en vender sus joyas para intentar salvarla y María Antonieta nunca le respondió.

 

Voltaire nace a principio del S XVIII y muere a los ochenta años. Podría denominarse su siglo así como el S. XVII fue el del Rey Sol.  Su vida comienza con la muerte del monarca  y muere  once  años antes de la Revolución (1778). Quería destacarse en literatura y buscó protectores  en  los salones que lo aplaudían por su pluma cargada de ironía.

 Voltaire pasó por la Bastilla y pudo salir con la condición de no residir en París. Partió para Inglaterra, donde adoptó el seudónimo de Voltaire y escribe Edipo con gran éxito. Escribió otras  obras al estilo de Racine. Le encantaba la libertad de Inglaterra; terminó una epopeya donde describe a Enrique IV, como modelo del déspota ilustrado, que protegió a nobles y burgueses. Escribió la historia de Carlos XII, en un estilo fácil, claro y sencillo;  Las Cartas inglesas  tratan sobre la libertad religiosa y política y la dignidad de la ciencia.

Convive varios años con la marquesa de Chatelet, mujer retirada del mundo social.  La marquesa de Pompadour lo hizo nombrar historiador del rey y pudo ser admitido en la Academia literaria. Voltaire amaba codearse con la aristocracia.

Voltaire y Federico de Prusia

Vivía casi pegado a la frontera suiza, en casa de tener que huir por necesidad. Ayuda a Federico Guillermo II de Prusia a corregir su libro EL Antimaquiavelo y lo elogia para que sea impreso.

Escribe Cándido. Con sus 84 años viaja a París en silla de ruedas a una representación de una de sus obras y lo aclamaron con entusiasmo.

La filosofía religiosa de Voltaire supera el escepticismo y el sarcasmo característico del autor. Ataca todo dogmatismo; no era ateo y tampoco se negaba a lo sobrenatural; se burlaba de Leibniz que afirmaba que vivimos en el mejor de los mundos. Jamás dudo del poder de la razón y de la inteligencia. 

Deseaba la abolición de la esclavitud y de la corrupción. No tenía una idea muy elevada de los hombres y fomentaba que buscaran el lado bueno -como Sócrates- pues la virtud depende del conocimiento adecuado donde los hombres pueden ser mejores, si practican el bien. Este es el tema de Cándido o el optimismo, donde pide a los hombres que se ocupen de cultivar su propio jardín.

Tiene un estilo sintético, claro, intimista; expone las teorías de Descartes, Leibniz y Locke y Newton, las diferentes religiones de la Antigüedad y la de los pueblos modernos mas todos los sistemas científicos conocidos hasta el momento: moral,  física, filosofía, geología, derecho natural y economía. Expone en su síntesis cada una de las ramas de la ciencia de los progresos de su siglo.

Escribe el ensayo sobre el Siglo de Luis XIV, sobre las costumbres y la esperanza de las naciones, sintetizando la evolución  humana, el odio a las tradiciones bíblicas y  la incomprensión del Medioevo. Se interesa por la civilización de los pueblos olvidados como los egipcios, babilonios, indios, chinos y japoneses.

Poseía una erudición admirable y gran perspicacia. Desdeña lo superficial. Intentó siempre aproximarse a la aristocracia. Su ideal político era el despotismo ilustrado; ataca la iglesia, quiere denigrarla en sus valores; su cinismo  injuria a todo lo que no era de su agrado, defectos humanos que no le impidieron ser -junto a Rousseau- las personalidades más destacadas de la Ilustración.

 

Luis XVI y la Revolución FRancesa

 

Luis XVI y María Antonieta, muy jóvenes aun, suben al trono. Durante siete años el rey intentó consumir el acto carnal sin lograrlo y la causa era un problema  muy fácil de solucionar. Tuvo que intervenir José II, heredero del trono de Austria, hermano de la reina de Francia, para que se animara a una pequeña cirugía y por fin María Antonieta quedó embarazada. Durante siete años tuvo que soportar  el murmullo solapado de la Corte culpándola de estéril. Tuvo cuatro hijos. Una mujer, el heredero que tenía tuberculosis a los huesos y era un niño débil, otro hijo varón, su preferido, y una beba que murió a los nueve meses.

Necesitaba hacer reformas pero era un rey indeciso que jamás tomaba una decisión. Cambiaba de acuerdo al ministro que entraba en su despacho.

El mismo año de la toma de la Bastilla,  1789, murió la beba de nueve meses, el delfín murió en junio, y en octubre fue el levantamiento de las mujeres que llegaron a Versalles con palas y picos, bajo una tormenta espantosa pidiendo pan a los gritos.

María Antonieta estuvo a punto de perder la vida; pudo salvarse y llegar a los aposentos del rey por corredores ocultos.

Luis XVI era un hombre bueno; torpe, miope, bondadoso; amaba la caza con pasión y se dedicaba en sus ratos de ocio a la cerrajería. Sus ministros gobernaban; sus padres habían muerto cuando él y sus hermanos eran infantes y los crió su abuelo, Luis XV.

Resumen de los hechos principales de la Revolución.

·       Toma e incendio de la Bastilla.

·       Las mujeres se aglutinan y acuden con picos y palas, bajo una  lluvia torrencial, marchando a Versalles.

·       La Corte se traslada por obligación del pueblo al palacio de  las Tullerías 

·       Esperan ayuda de los países monárquicos extranjeros.

·       Mirabeau intentó salvar a los soberanos.

·       Huida a Varennes, al noreste de Francia. Empeoró drásticamente la situación. Retorno en los carruajes con un calor agobiante, entre gritos, humillaciones e insultos. En el carruaje iban  dos guardias para custodiarlos.

·       Se forma la Asamblea Constituyente.

·       Los cambian de lugar. De las Tullerías pasan a la torre de Nesle.

·       Los soldados le muestran en una pica clavada la cabeza de Madame de Lámbale.

·       Juicio y muerte del rey.

·       Le quitan el delfín a la reina. El niño de nueve años fue arrancado de manos de su madre y vigilado por el cuidador de la torre. Ella se sentaba en los escalones de la escalera y por una pequeña ventana semiabierta lo escuchaba jugar a la pelota con sus carceleros e insultarla.

 

·       Juicio a la reina. La trasladan a la Conciergerie; último intento de fuga.

·       Muere la reina sin bajar la cabeza, orgullosa y digna.

 

Austria, Inglaterra y Suecia  estaban  en la frontera aunque no se decidían a atacar.

Francia entró en los Países Bajos que pertenecían a los Habsburgos, a las órdenes de La Fayette, pero fueron derrotados en el primer enfrentamiento.

A Mme du Barry la condujeron a la guillotina. Vestida de color carmesí aulló y gritó durante todo el trayecto y se puede decir que recién en ese momento los franceses se percataron que no era un simple espectáculo sino una tragedia para muchos. El Gran Terror que había comenzado hacía cuatro años  empezó su declive.

Luis XVI, María Antonieta y la hermana del rey fueron guillotinados. Quedó solamente la hija mayor que con el tiempo la liberaron y se fue a vivir a Austria. Regresó a Francia, cuando subió al trono su tío carnal, Luis XVIII, con el título de duquesa de Angôuleme.

Luis XVIII escapó, cuando Napoléon regresó a París; el rey, durante 100 días gobernó,  y regresó cuando el emperador partió hacia Santa Helena.


Inglaterra

 

El primer ministro inglés  no soportaba el amor incondicional a Hannover del rey Jorge II, que se preocupaba más de esa región que de Inglaterra,  mezclándose en problemas del continente que en nada beneficiaban a Inglaterra, descuidando  el mar y las colonias.

La guerra de Sucesión estalló en Austria. Francia atacaba a María Teresa, a quien Inglaterra le prometió ayuda. Gran Bretaña y Francia se enfrentaban por los Países Bajos.

Carlos  Estuardo intentó arrojar del reino a Jorge II pero fracasó.

La independencia de América le costó a Francia parte de su bancarrota. Había que enfrentar la realidad. Imposible pagar el superávit con las arcas del tesoro. Estaba vacío.  

Beaumarchais autor de moda

Jorge III tenía crisis y trastornos mentales; fue destronado pero cuando mejoró reinó una vez más.

Las Colonias americanas se independizan. Primeras rebeliones, hijos de la libertad, se forma un motín en Boston. Repasan la declaración de la independencia siendo nominado presidente en 1776 Washington.

El congreso de Filadelfia. Franklin y la Corte de Versalles de Europa es hostil a Inglaterra. La Fayette, Fersen,
La abolición de los señores, 
Proclamación de los derechos del hombre.

Jorge III en Inglaterra tuvo que abdicar por sus problemas psíquicos y cedió el poder a su hijo Jorge III  a mitad del siglo.

El despotismo ilustrado

Hubo cambios y proyectos y una renovación intelectual. Francia perdió la hegemonía política europea, pero siguió siendo la principal ciudad cultura. La Ilustración hizo primar la razón sobre  el sentimiento; fue una actitud crítica, aunque se instaló en otros países antes que en Francia. Intentó una revolución desde arriba, llamada el despotismo ilustrado, mediante la razón había estructuras políticas y sociales y sobre las costumbres culturales.  

Se impuso bajo el  reino de Luis XV.

·       En Gran Bretaña lo logaría con la dinastía de los Hannover: Jorge I, II, III.IV Victoria

·       En Prusia con Federico Guillermo I, II

·       En Austria con María Teresa y su hijo José II, hermano de María Antonieta

·       En España el nieto de Luis XIV, Felipe V. 

 

Publicado por Cristina Bosch blogspot.com.ar 




 El Crac del 29

 

Algunos quebraron, pero estaban todos heridos. Se derrumbó la producción  industrial –salvo Japón y la Unión Soviética-

Fue una contracción jamás vista entre 1929-33; se hundió la Bolsa de Nueva York. La fuerte subida fue en 1927, acelerada dos veces en abril-junio y junio-julio del  año anterior. El pánico fue total el 29 de octubre,  llamado el “martes negro”; 16 millones de acciones bajaron  velozmente su precio y se desmoronaron. 

(Para África, América Central y del Sur y  Asia,  tuvo poco significado)

De 1929-33 fue catastrófico. La mayor parte de los mercados financieros, la actividad minera, la energía,  las industrias fabriles, bienes de consumo y de inversión se dispararon. La recuperación fue dispersa. Alemania fue la más golpeada (por consecuencias del Tratado  de Versalles)

Francia  tuvo problemas hasta 1935; Los Países Bajos, (Holanda, Bélgica y Luxemburgo)  fueron menos afectados.  En varios países duró más tiempo. EE.UU. Canadá, Alemania -pese al incipiente movimiento nazi- Francia, Checoslovaquia y Polonia. 

En Gran Bretaña bajaron las acciones un 34%;   en Alemania un 37%; en Italia un 3%; en Francia un 38%;  En EE UU un 42%. Para algunos países fue la mitad de la producción. Setenta y cinco países con 3.040 millones de dólares oro bajó a 944 millones en 1933

Desempleo

Inestabilidad capitalista; se desaceleraron los índice de los precios mayoristas.  (Ejemplo; un cliente compraba una acción de 100 dólares; él ponía 10 dólares y el corredor 90, que le prestaba el banco. Si subía a 110, se revendía la acción con un beneficio de 10% que se repartían entre ambos. La especulación aumentó de modo indescriptible; la gente vendía sus autos y sus casas para invertir en acciones. Llegaban  hasta capitales extranjeros para financiar a las sociedades de inversión.

Tensión y caos internacional

El problema comenzó en 1918, después de años de control de capitales y de inflación. Antes de La Primera  Guerra, el patrón oro regía.  Las monedas convertibles en oro  podían importarse y exportarse libremente. Las divisas reemplazaban el oro. Tenían fe en una moneda central. El oro no circuló más entre el público; jugaba un papel de reserva de las   divisas. 

La inflación de la posguerra y la hiperinflación en Alemania, Austria, Hungría y Polonia duró desde 1922- 26.Se generaron tensiones financieras con soluciones a muy corto plazo.  En la reparación de guerra de Alemania  se tomaron las decisiones de la deuda alemana por la pérdida del conflicto. No pagaron todo lo adeudado. De 132.000 millones de marcos oro  pagaron solamente  22.500 millones-.

Gran Bretaña, Alemania y Francia exportaban  el 60% de los bienes manufacturados. Las contribuciones de EE UU y de Japón pasaron a un suministro hacia los antiguos clientes de Europa. 

La agricultura en los países nuevos trajo problemas de mercado  en una industria medianamente envejecido. Hubo dificultad con el reciclaje europeo más  una débil demanda de materias primas.

Proteccionismo 

Los países nuevos estaban en competencia con  Europa. Hubo proteccionismo arancelario en la  posguerra; en agricultura, se debía reconstruir el potencial; bajaron los precios agrícolas  frente a los productos industriales. Los campesinos estaban endeudados, empobrecidos tanto en  los países ricos como los periféricos. La agricultura quedó al margen de la prosperidad.

De la deflación a la depresión

Bajaron los precios. Hablar de un boom entre 1925-29 es excesivo. Hubo expansión en la mayoría de países capitalistas.  En 1926, en Alemania y Gran Bretaña hubo una recesión rápidamente reabsorbida.

EE UU tenía un excedente de autos; de 1.900.000 –en 1919- a 5.600.000 –una década más tarde- ; hubo mayor expansión de petróleo y de caucho.  

Desempleo crónico en Europa

Un mundo desigual, El desorden del comercio mundial y a la  crisis en del década de 30 le sucede una veloz inflación; débil demanda de productos básicos; bajaron más los precios; hubo despidos, se restringió el mercado, las empresas tenían dificultades, subió el desempleo; se compraba lo mínimo; las inversiones mermaron.  Menor producción e industria en Alemania   y en EE UU; los autos bajaron de 622.000 a 416.000;  los créditos para muebles, fonógrafos y máquinas de lavar descendieron el 75%; los bienes duraderos el 20% y llegó al  50%.

Los campesinos lo pasaron muy mal. La vivienda, que fue un boom hasta  1926 descendió drásticamente tres años después.

El presidente de EE UU,  Hover, redujo los impuestos al mínimo para conservar el poder adquisitivo; bajó los precios y los préstamos pero no sirvió. Fue inútil inyectar dinero en una sistema bancario no demandante  En esos años la moneda se contrajo un tercio.

Cada país reaccionó en forma diferente.  EEU UU fue un caso excepcional.

La crisis financiera de 1931

Reacciones estatales, deflación, reducen el 10% los salarios, hay poca competividad para vender al exterior o para atraer capitales. Dejan flotar la moneda;  se modifica la convertibilidad del dólar. Con una especulación excesiva y, agotadas las reservas, la devaluación era una salida dolorosa pero inevitable. Caen las exportaciones en cuarenta y nueve países; se detienen los préstamos al exterior y se limitan las importaciones.  

 

Roosevelt pone en marcha las reservas. Necesita una paridad fija. Rehúsa un acuerdo monetario internacional; se formaron cuatro bloques: El bloque del dólar, el de la libra esterlina, el del oro y el de cambios múltiples. Las medidas de Hover fueron negativas: las de Roosevelt fueron positivas. 

En 1936, Gran Bretaña y Los EE UU publicaron un acuerdo de coordinación política monetaria.  El trigo  era dos veces más alto en Milán que en Berlín o París y tres veces más alto que en Londres. Se necesitaba un mercado mundial unificado aunque teniendo en cuenta los gastos de transporte e intereses de cada país.

 

El nacionalismo: Guerra- crisis. Guerra 

 

La crisis del 29 delimita las dos guerras mundiales y anula las consecuencias financieras de la Primera Guerra Mundial e inicia los preparativos de la II Guerra Mundial; las iniciativas militares comienzan en 1934  con la invasión de Japón a China, en Manchuria; le sigue  el dominio de Italia fascista en Etiopía y con la guerra civil española, en  el 36.

Este movimiento  caracteriza la mitad del S XX; las colonias japonesas e italianas imitan el imperialismo inglés y francés. El autoritarismo culmina con la dictadura fascista nazi y con Lenin y luego Stalin en la Unión Soviética. Mussolini sube al poder en 1921. 

La primera expansión de Hitler del partido nacional-socialista es en septiembre de 1930, con las elecciones anticipadas del canciller. Los nazis de doce miembros pasaron a  ciento siete diputados.  La crisis del 29 ayudó  a Hitler  a alcanzar el  poder. El desempleo provocó un sistema de seguros por dos millones de personas desde la década del treinta  y los socialistas dejaron el poder a partir del mismo año. El desempleo y el partido del führer coincidieron con el debilitamiento y la desorganización sin rumbo en Alemania; grupos con ideas anticapitalistas, resentidos y humillados por el Tratado de Versalles era una consecuencia de la crisis económica; la convulsión más violenta se da entre   el 1929 -32,  diferente a la rusa. A la estrategia de “clases contra clases”  que en 1920 convertía a los socio democráticos en el principal y peligroso enemigo le sucede -en 1934-  el ascenso del fascismo. Hubo desempleo y desórdenes  con altercados en  barrios privados, hundidos moralmente, sin protección social y sin ropa ni  alimento, con un déficit de proteínas, que lucha contra el raquitismo y el escorbuto; desahuciados, muchos renuncian al amor propio y a los contactos sociales por  escasez de dinero. Algunos propietarios renuncian a los alquileres para conservar a los inquilinos que pululan entre el robo y el suicidio.

Era la época de escritores como Hemingway, Fitzgerald, en el cine  Fred Astaire, Chaplin -con Tiempos Modernos-, los Hermanos Marx más el lirismo junto a la literatura de combate. Dos Passos, Steinbeck, la novela revolucionaria de Faulkner, Proust, Joyce y el auge de la fotografía. Todos caminos en el arte que se entrecruzan en el mapa de la conmoción.

El capitalismo yace bajo vigilancia y la presión política social se manifiesta con huelgas en la clase   obrera. Nace un programa de economía mixta con reformas, control político y sin  crédito. Surgen  planes para regular los mercados, controles para mantener la economía, proyectos no siempre coherentes en la acción pragmática; se abandona la disciplina deflacionista de los principios liberales. Los países industriales se reforman en torno a una regeneración social nacional. La economía pasa a segundo plano; se sacrifica el resentimiento; su apuesta era la política y lo social.  

En la década  del 20, en Gran Bretaña se fijó la producción y los precios del carbón, mejoraron las tácticas, se reorganizó la industria siderúrgica y se reunió en el año 1932 a dos mil empresas.  Acuerdos bilaterales  garantizan ciertos productos británicos. Medidas económica de lenta recuperación  sin ruptura social. 

Disminuye el 10% los pagos insuficientes de subsidio al desempleo, que fue suprimido en cuando nació un pago de pensiones, de jubilaciones, vacaciones pagas  y cierto disfrute del tiempo libre. Fin del mito negro de Gran Bretaña.

Fue el tiempo del New Deal, -nueva distribución en lo económico y social, de corriente progresista, favorable a intervenciones federales. Se creó la administración de trabajos públicos y administrativos de ayuda urgente; dos organismos estaban encargados  del empleo público;  cuatro millones de desempleados  fueron contratados ; hubo veinte millones de beneficiarios que pudieron ser asistidos; se reanudan los proyectos hidráulicos, la colaboración entre estados locales, agricultores ribereños y consumidores de corriente eléctrica,  con reducción a 35 horas semanales, con un salario mínimo garantizado, libertad sindical y diferentes acuerdos  para los trabajadores en la producción. Nuevos créditos con los agricultores, primas al límite de la producción, redistribución de tierras.

La intervención de Roosevelt  tuvo una feroz resistencia en el Tribunal Supremo. Los nueve jueces inamovibles invalidaron en conjunto las medidas tomadas, opuestas a la Constitución, que habían roto con una tradición de protección social obligatoria, que fue  anulada.

La reelección de Roosevelt  obtuvo  una armonía con el Tribunal Supremo. Fue el segundo Deal, con una creciente tensión social por los derechos a los trabajadores, que se impusieron  por medio de conflictos violentos. 

El resultado fue espectacular y el presidente de EE UU fue el símbolo de la década que salvó el capitalismo entre 1933-35 y apoyó al mundo obrero entre 1936-38. No estaba totalmente de acuerdo con Keynes, a quien conoció. Combatió la política del déficit del presupuesto hasta ese último año; sus tendencias reformistas procedían de otros principios. Se oponía en gran medida al sueño norteamericano, acercándose más a la intervención federal autoritaria.

La economía militar en Alemania, Italia y Japón

Sometida al mundo militar, hubo una caída del yen y un estricto control de la importación y exportación. Si bien la expansión en Japón  tuvo lugar, sin modificar el estatuto de los trabajadores, no sucedió lo mismo en Alemania e Italia. 

En 1933 se suprimen las organizaciones obreras y patronales y se crea el “Frente del trabajo”; estas disposiciones totalitarias   tuvieron  éxito a corto y mediano plazo. Alemania reabsorbió velozmente su enorme desempleo y Japón despegó con su industria de  FCC, mientras Italia oscilaba entre resultados desparejos;  el gobierno italiano devaluó, dependiendo de Alemania.

Del bloque de oro a los Frentes Populares, los países europeos se mantenían vinculados a la paridad del oro. Francia, Italia, los Países Bajos,  Suiza y el Este europeo pagaron caro esta relación con sucesivas devaluaciones de la libra esterlina y del dólar, que encarecieron los bienes en los intercambios mundiales.  

Comienza una política de deflación interna que llevará a protestas: cunde el pánico financiero en 1935. En Bélgica  y Francia hubo devaluación; se redujo en un 10% los sueldos de los funcionarios; también se redujeron las horas de trabajo: de cuarenta y ocho pasó a cuarenta, pero sin reducir esta vez  el salario.  La ley antiproductivas fue rígida. 

Las treinta y cinco horas del New Deal eran negociables y dio mayor dignidad a los individuos con las primeras vacaciones pagas. Los grandes países industriales llevaron adelante reformas exitosas. Los países nórdicos -Suecia principalmente- reorientaron sus intercambios exteriores. 

En 1933, llegó al poder el partido  socio- demócratas, con medidas económicas y sociales que fascinaron a los países occidentales con sindicatos poderosos. El socialismo sueco se forjó durante esta crisis.

En Australia y Nueva Zelanda merecieron una mención. Australia fue una agresiva liberal; implantando la semana de cinco días y cuarenta horas, mejorando  las construcción y la industria, con un nivel de vida mejor para los agricultores. 

A menudo se  atribuye el crecimiento de los gastos bélicos a la salida de la crisis, pero el rearme fue entre  1937-38. La estrategia de la guerra fue recién en 1942,  con la guerra relámpago. La causa del éxito de la recuperación nazi y nipona fue un estado autoritario, que se hizo cargo del futuro económico. 

La crisis fue industrial y occidental. Dos tercio (1.4000.000 personas) en 1930 dependían directa o indirectamente de las cotizaciones de las materias primas y de  la margen de la autonomía que dejaban las ciudades. Nace el subdesarrollo

Esta masa, con un peso democrático, descendió en 1930; se dividió en el 40% para el Este y Asia, 40% para Asia meridional, 5% para América latina, 12% para África. Imposible con esta diferencia ver el impacto de la crisis.

China estaba en plena guerra en la década con la larga marcha de Mao India conquista su independencia. 

Conservar el dominio industrial era una necesidad vital para los países que dependían de la industria y entre las tentativas neo coloniales de Alemania, Italia y Japón, no era fácil. Había una crisis de materias primas que hundió a Occidente.

Se intentó una  nueva orientación política; intensa actividad en Occidente,  con una liberación relativa de los capitales. El mercado interior primó para las ciudades y se privilegió las colonias en los intercambios exteriores en Inglaterra y  Francia que  apuntaban a su exposición colonial.

Las colonias promueven el esfuerzo industrial y local; se examinaron los problemas agrícolas con los indígenas. Los  campesinos estuvieron siempre mal pagos.  Se enfocó al intercambio internacional. Hubo pueblos incapaces de adaptarse. Todo concuerda en aquel período 1931- 36 que, al margen de la crisis mundial, se encontraba el subdesarrollo del Tercer Reich. 

Una guerra, una mala cosecha son causas exógenas del sistema económico con bajas tasas de beneficios. La inestabilidad de la posguerra y las medidas erróneas  pusieron obstáculos al libre juego del mercado y elevaron los controles: los precios y el mercado libre no ayudó. Las leyes de Keynes con la deflación a favor de la devaluación, estimando el poder adquisitivo y contra el patrón oro no tuvieron un movimiento inmediato.

La gran contracción monetaria provocada por la contracción de los ingresos  fue la crisis básica del 29.Hubo rigidez de ciertos precios a corto plazo.  Esta situación en  EE UU asfixió a los bancos y a las empresas. 

Para salir de la represión, Roosevelt instauró el New Deal;  comprimieron los beneficios y reglamentaron las iniciativas individuales. Hubo una mejoría entre 1933-39 por la confianza recuperada y por las reformas para estabilizar la economía de mercado. 

El Crac en América del norte fue bursátil, causado por la combinación de dificultades de productos en los mercados como viviendas, autos, etc. y la restricción monetaria frente a la enorme expectación de la Bolsa.

Existieron tres niveles: a) la inversión cíclica interna; b) la transmisión de la economía mundial y  la parálisis de cierto número de países vulnerables y c) la inversión que quedó marcada por la poca demanda. 

Hubo ausencia de protección financiera a los desocupados, dejados al cuidado de los familiares o en manos de la caridad, lo cual agravó la situación. Riqueza desigual en productos y salarios y un divorcio entre las ganancias; se despreciaron  los aspectos culturales, políticos y sociales. Las jornadas prolongadas  bajaron   la necesidad  del ahorro. El mercado de la plusvalía era compatible con la mejora a nivel obrero. 

La crisis de 1929 llevó a Occidente a una situación similar a las dos guerras mundiales.

Desde esa época quedó una profunda cicatriz no curada.